Categorías

Promociones especiales

Todas los promociones especiales

Novedades

Todas las novedades

¡Lo más vendido!

Los productos más vendidos

Collar del Rosario

Collar del Rosario

Collar del Rosario

Collar del Rosario

Se trata de un tesoro: ¡Un rosario dorado, que puede llevar al cuello como un collar!

La Virgen se apareció a tres pastorcitos y tras describirle la grave situación de la humanidad, les recomendó que rezaran el Santo Rosario todos los días a fin de alcanzar la paz para el mundo. (cfr. Cuarta Memoria de Sor Lucía).

LCR

3,00 €

Añadir al carrito

Otros productos

Los clientes que compraron este producto también han comprado...

Más

Cuando la Virgen se le apareció a Santo Domingo, hace más de novecientos años, y le entregó el rosario, le prometió que esta oración, rezada con fe y perseverancia, sería capaz de convertir y transformar incluso a las personas que viven extraviadas o en el error.

Desde entonces, el Santo Rosario ha producido muchas conversiones y obtenido muchas gracias para todos los que lo rezan.

San Luis María Grignion de Montfort, en su libro «El secreto admirable del Santísimo Rosario», decía que rezarlo, entre otros beneficios:

1. Purifica nuestras almas del pecado.

2. Nos da la victoria sobre nuestros enemigos.

3. Nos facilita la práctica de las virtudes.

4. Nos inflama en el amor a Jesucristo.

5. Finalmente, nos obtiene de Dios toda clase de gracias.

Infelizmente, mucha gente desconoce este poderoso medio de salvación. Pero, con su ayuda, me gustaría enseñarles a los españoles que María nos guía siempre por los mejores caminos de la vida. Con la Virgen no tenemos nada que temer, hallaremos en la oración las soluciones a nuestras dificultades.

San Bernardo, otro gran devoto de María, a quien se le atribuye el himno Ave Maris Stella (Salve Estrella del Mar) y la invocación final de la Salve «Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María», e igualmente conocido por la dulzura y delicadeza de sus escritos, pronunció unas palabras que las podemos aplicar a los que rezan el Santo Rosario:

«En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte su nombre de tu boca, no se aparte de tu corazón. Si Ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás si es tu guía; llegarás felizmente al puerto si Ella te ampara».